top of page
grand-palace-hall.jpg

Pero escuchad bien… porque la música casi siempre invita a moverse.

En los salones elegantes madrileños del siglo XVIII, las personas bailaban danzas refinadas como el minué. Es un baile tranquilo, en pareja, donde los movimientos son suaves, medidos y llenos de elegancia.

 

Minue-3.jpeg
bottom of page