UN VIAJE MUSICAL POR EL PARQUE EUROPA


Uno de los músicos más conocidos de Holanda es André Rieu. André Rieu es un violinista que ha hecho que la música clásica sea divertida y emocionante para todos. Viaja con su orquesta por muchos países, llenando los teatros de gente que baila y canta al ritmo de valses y canciones muy bonitas.

También tenemos a Jan Pieterszoon Sweelinck, un compositor que vivió hace quinientos años. Tocaba el órgano en iglesias y compuso muchas melodías que todavía se escuchan y se tocan hoy en día. Decían que tocaba tan bien, que la gente viajaba desde otros países solo para escucharle.
En los Países Bajos, la música siempre ha sido muy importante. Cuando era pequeña, solía pasear con mi familia por las calles de Ámsterdam y me encantaba escuchar los sonidos de los órganos de feria. Los órganos de feria son instrumentos gigantescos, llenos de colores y figuras que se mueven, y tocan melodías alegres que se oyen desde lejos. La música de estos órganos es tan entretenida que muchas personas se paran a escuchar y, a veces, hasta bailan en la calle.
Los holandeses, como en España, también tenemos canciones tradicionales que se cantan en fiestas y celebraciones, y que han pasado de generación en generación. Algunas canciones hablan de los barcos y del mar, porque en Holanda hay muchos canales y ríos, y otras hablan de flores, molinos o del aprecio por el país. Una de las más famosas se llama “Tulpen uit Amsterdam”, que significa “Tulipanes de Ámsterdam”.



